Nunca se le pide revelar la existencia de una condición discapacitante en el lugar de trabajo, salvo cuando solicita una adaptación razonable. Aún en ese caso, su empleador sólo puede requerir la documentación que sea necesaria para constatar la existencia de una discapacidad y la necesidad de hacer las adaptaciones razonables. En la mayoría de las situaciones, esto significa que no le pueden pedir todo su historial médico.