Es frecuente que los individuos atraviesen períodos durante los cuales niegan que exista una afección discapacitante, tanto a sí mismos, como a sus familias y proveedores de servicios médicos. Para algunos, es la primera manera de hacer frente a una situación que les es desconocida. Durante este período de tiempo, es probable que la persona afectada no describa íntegramente a su proveedor de servicios médicos la gravedad de su afección ni el efecto que ésta tiene sobre las actividades cotidianas. En la mayoría de los casos, el programa del Seguro de Discapacidad del Estado hace sus determinaciones según la declaración que suscribe el proveedor de servicios médicos. Si el proveedor de servicios médicos desconoce el impacto de la discapacidad, el informe que haga en la solicitud del Seguro de Discapacidad del Estado será impreciso o incompleto, lo cual puede afectar la elegibilidad y el plazo durante el cual se otorgará el beneficio. En algunos casos, el estado realiza y paga un examen médico complementario, a cargo de profesionales independientes.