La mayoría de nosotros depende usualmente de la experiencia de otras personas para comprender cómo manejar situaciones similares. En realidad, el problema que esto presenta es que los beneficios se enfocan en la persona. Los programas de prestaciones se adecuan a cada individuo de modo diferente, basados en una variedad de hechos y condiciones. Por ejemplo:
- su experiencia laboral;
- sus ingresos;
- sus posesiones;
- cuánto lo incapacita su estado de salud;
- con cuánta claridad usted reporta los detalles de su estado de salud a su proveedor de servicios médicos;
- cuán bien su proveedor médico comprende o documenta estos detalles;
- los beneficios que otorga su empleador; y
- las prestaciones que haya comprado individualmente.